Está comprobado que la risa franca, la carcajada tiene la capacidad de recuperar la salud de los enfermos, libera tensiones, nos relaja, ayuda a expresarnos mejor.
Una sonrisa a tiempo desdramatiza la vida.
Nos hacemos grandes y perdemos la capacidad de reír, reímos menos y eso nos aleja de los demás, pero si alguien nos sonríe nos acerca a algo.
Los niños se ríen cinco mil veces al día y los adultos unas quince veces, el tema es reírse con los otros, no de los otros, la risa burlona no sirve, saca lo peor de todos.
Esta comprobado que las personas que se han reído juntas se sienten mucho más cerca, no necesitamos algo gracioso para reírnos, la risa franca es contagiosa, no hay que olvidarse de reír.
Hay que recordar esa risa franca natural como la de los niños, esa risa nos puede salvar..